Saturday, November 07, 2009

Graciosa huida

Estimados lectores:

Este blog ya se extendió demasiado. Debemos extender otro. A partir de ahora pueden leerme en http://exploraciones-extravios.blogspot.com/

Sigamos en contacto.

Sunday, October 25, 2009

El Cervantino, trece años después.

Regresé a Guanajuato durante el Festival Cervantino. La última vez que asistí fue en 1996. En aquel entonces no bebía y mis expectativas de viaje eran muy diferentes a la del resto de los excursionistas. Conocí el museo Rivera, el Chavez Morado y, sobre todo, el afán catártico de miles de jóvenes apretujados en las callejuelas de la ciudad. Recuerdo el embate de los jóvenes de la UNAM antes de la huelga, las expectativas de un proceso político donde se abría la posibilidad de elegir electoralmente al Jefe de Gobierno del DF. Había un aire de apertura que hoy se ha perdido.
¿Qué encontré? Mayor organización. Ya la gente no se abarrota a cada esquina, sólo en ciertas esquinas. Los jóvenes continuan con su empuje y su goce, pero en esta ocasión no encontré ese aire colectivo de descubrimiento. Están volcados en sí mismos. No me refiero a aislamiento, sino más bien a reflexión. Por cierto, también noté mayor integración. Ya va gente de otras áreas de México, no sólo del centro norte.
Por lo menos en esta ocasión, si me integré en la fiesta. Remate de noche entre nuevos amigos y escuchando una excelente guitarra. De cuando en cuando, nombres queridos asaltaban mi mente y alzaba la cerveza brindado por ellos, esperando que esta muda en los tiempos los haya colocado donde querían.

Thursday, October 08, 2009

La hora de Honduras

Si tratamos de ver la historia centroamericana desde una perspectiva de larga duración, es posible captar una situación crítica común en la cual las oligarquías locales se ven confrontadas por procesos reformistas que buscan instaura algunas libertades democráticas y derechos sociales. Estos procesos son abortados y se desata una violencia insurreccional que termina, normalmente, en un pacto que permite alcanzar la situación propuesta por el proceso reformista pero después de cobrar inmensos costos en términos económicos e institucionales.
Desde la guerra de 1948 en Costa Rica hasta los pactos de Chapultepec en 1992, mismos que cierran el conflicto armado salvadoreño y sirven de pauta para la paz en Guatemala, la lucha de las oligarquías centroamericanas por mantener el monopolio del poder se ha saldado con violentos conflictos. El día de hoy, este movimiento general ha alcanzado al único país intocado en su estructura económica e institucional en el itsmo centroamericano. La gran duda es si se aprende del pasado y se aprovecha la coyuntura para transformar la estructura social del estado dentro del marco de lo político o se cierra esta vía y se inicia un nuevo ciclo de insurrecciones dentro de un marco muy diferente al de la guerra fría.
Zelaya no puede ser un nuevo Arbenz.

Friday, September 25, 2009

Signos del otoño

Es de mañana. Los prados de la universidad amanecieron cubiertos de hojas. No sé si llevan semanas así, pero el hecho de que la caída –el lugar común- coincida con el día preciso del equinoccio me hace sonreír.

Acabo de regresar de Puebla. Los días se sucedieron lenta y placenteramente. Y ahora al mirar las hojas y los prados no puedo dejar de recordar la descripción que me hacen mis hermanos de los días en Chicago. La diferenciación de las estaciones no es algo que de por hecho: en San Rafael los días son una sucesión de sequia, lluvias, canícula, más lluvia, mares tranquilos y disfrutables, inundaciones o huracanes, la luna de octubre que es la más hermosa, nortes inacabables y de nuevo seca. Puebla también tiene sus detalles anómalos, aunque es más seria con su promesa de lluvia a las cinco de la tarde al final del verano y principio del otoño.

En fin. Viene un periodo largo, una larga caminata que implica más que estar pisando las hojas de los fresnos. Otoño e invierno. Cosecha e incubación.

Wednesday, September 09, 2009

Últimos días

No. De momento no ajustaré cuentas con la realidad social. Tampoco con Aguascalientes, una ciudad que me ha sorprendido, que poco a poco supera mis prejuicios y me deleita con una bandeja de frutas cada mañana.
De momento soy el campo de batalla de múltiples recuerdos. Tengo pesadillas, me licuó y me fragmento y al despertar voy al trabajo como si nada.
No estoy mal. Sólo que deje demasiados asuntos pendientes, demasiada tensión inmediata me impedía el diálogo conmigo mismo. Ahora mi subconsciente esta manifestando asuntos olvidados.
Vienen días fértiles, pero tambien determinaciones necesarias.

(Quiero leer Nadja nuevamente).

Saturday, August 22, 2009

Soledad en el tiempo

Estos días la soledad se ha convertido en una compañera particularmente fiel. Más allá de la habitación –donde empiezan a acumularse los papeles, los esquemas, las ideas y una cierta ansiedad perfeccionista que casi siempre me ha llevado a la insatisfacción- esta una ciudad elevada en círculos concéntricos la cual, aunque se presenta en medio de lamentos por un pasado lejano, en realidad es uno de los mejores lugares que he visto para vivir.
Mientras tanto, aprovecho la soledad para explorar los vericuetos de los años recientes. A un cierto nivel, parece tan lejano todo, desde los golpes tan duros hasta los momentos de ternura desbordante que, realmente, pareciera que otro lo vivió, que otro lo vio.
Sin embargo, todo lo siento aquí. Desde palabras de amor no suficientemente dichas hasta huesos rotos de la consciencia.
En fin, la marcha continua. El aprendizaje.
(Y esta todo eso que vengo postergando en paralelo al avance del juego de la Flaca. Sé de cierto que en ajedrez hay momentos en que el jugador confrontado alcanza una lucidez extrema y cambia, decide la partida. Rezo por esa lucidez, por los movimientos correctos, pero igualmente se me humano y eso implica trastabillar).

Tuesday, August 18, 2009

Fin de sexenio

Todos tenemos los presagios que merecemos. En el mundo del poder lo mismo puede ser un ave de vuelo irregular, algunas voces que gritan en la noche, un cometa o, incluso, manos inmateriales trazando palabras en los muros de palacio. Para el gobernador de Puebla, el presagio llegó bajo la forma de un conductor que popularizó su sentido del humor. Ese día, Adal Ramones le dijo: “¡Que tal mi gober! Ya sólo le queda año y medio”.
Año y medio. El conductor cumplía una de las funciones del loco de la corte: recordarle al gobernante su finitud. Y ese día – aunque no vimos el rostro ni el gesto del personaje confrontado- el mito político creado por Manuel Bartlett, el dueño de los hilos del poder, el sobreviviente de tantas mareas, debió sentirse humano otra vez. No sabemos si recordó su época de penurias, el trabajo en los pasillos helados de Gobernación, el eco de las marchas y la presión de tantos movimientos que tuvo que “encauzar”. Menos aún si en su mente estaban esos momentos -¿pocos? ¿muchos?- en que el poder comienza a saber dulce, en que las privaciones se ven lejanas y, al contrario, hay una promesa de control total de la situación.
Lo seguro es que la broma no debió ser graciosa. Por más que la debilidad del presidente de la república le haya permitido sobrevivir la embestida de los medios y las clases medias de la capital del estado, por más que su grupo político tenga la plena hegemonía del estado, él sabe -¿Lo aprendió con Don Manuel? ¿O es de esas cosas que siempre se saben?- que no hay maximato que valga, parentesco político o de sangre que sobreviva a la investidura. El poder, dice el protagonista de El otoño del patriarca es una bolita que se tiene o no se tiene.
Ya sin él, Mario Marín será dos. Será un nombre, una estadística, quizá la denominación de algún mercado o la entrada en un diccionario especializado. Será la referencia inmediata del poder, aquello de lo que habrá de desmarcarse su sucesor, sea quien sea. Frente a esta dimensión de Marín el nombre, Marín el hombre deberá rehacerse. Ante lo inédito de su sexenio, ante el peso de su legado, esta transición será aún más costosa para él que lo que fue para sus predecesores.
E igualmente costosa será para la entidad, inmersa en un proceso de transformación que viene de lejos, donde el lugar que ocupa dentro de la federación, el proyecto de sociedad al que aspira y tantos otros aspectos fundamentales siguen sin definirse.
(Mes y medio después, Adal Ramones se revelo como un presagio inexacto. La Suprema Corte determinó que, realmente, sólo quedaba un año antes de la elección constitucional. Y el declive comenzaba).