Sunday, August 06, 2006

Resistencia y perspectivas.

La noche del 4 al 5 de agosto del 2006. Miles de manifestantes se concentran desde Reforma hasta el Zocalo del D.F. Los medios se centran en la violación de una libertad de tránsito que, objetivamente, ha sido limitada. En tanto, la restricción de derechos como el acceso a la salud, a la educación, a la alimentación, a la seguridad social y a un medio ambiente sano es vista como una condición natural de la existencia humana, tan natural que no existe problema alguno si se desvían algunos millones de dolares de recursos públicos a campañas políticas y, más allá, a las Caimán.
Además, intelectuales vinculados a las Secretarias de Relaciones Exteriores, de Educación Pública, gobiernos estatales y editoriales pertenecientes a grupos económicos extranjeros dan su aval al proceso electoral, acto que implica una completa falta de respeto precisamente a sus lectores, esa clase media condenada a la extinción en este país.
¿El futuro? No voy a hablar de perspectivas apocálipticas.Simplemente la gente que se encuentra en esos campamentos, a lo largo y ancho del país, así como los votantes que una vez consumada la imposición reconozcan la trascendencia de lo sucedido - un temporal retroceso democrático, espero- daran pie a nuevas formas de organización y participación política que solo pueden tener como objetivo la profundización de la democracia a un nivel más allá de lo electoral, como condición necesaria para evitar retrocesos políticos y sociales.

Wednesday, July 26, 2006

Interinato

Cuando comence este blog no imaginaba que perdería tantas veces el sentido. Como todo viaje, imaginaba algún posible derrotero y hasta tenía previsto escribir de ciertos temas y vedarme de otros. En fin. No ha sido posible. El mundo y la historia, como espiral o telaraña, invaden la idea original y la limitan, la asfixian.
Me encuentro leyendo La condición humana de Malraux. Hace mucho que no podía leer por mero placer. No va a durar mucho esta pausa, de hecho ya sé lo que tengo que hacer y no dispongo de mucho tiempo. Sin embargo, a veces existen dimensiones de las que no resulta agradable hablar. La angustia, el miedo, la fragilidad de los proyectos y las ilusiones. En estos momentos estoy deambulando por esos esqueletos de construcciones. Me recuerdan esas ciudades ruinosas en medio de islas que parecen salidas de la imaginación del siglo XIX.
Verdaderas urbes que tuvieron vida o que como los castillos que levantó Henry I en Haití nunca la tuvieron. Como caminar entre piedras musgosas y palacios para lagartijas. Las Mil y una noches estan plagadas de ruinas así. Incluyen hasta una forma de vampiros. Lugares espantables dicen los libros. ¿Utopías?
Estoy en medio del crepúsculo.El peregrino que dejaba las ruinas ansiaba encontrar a alguien con quien hablar. Pero, antes, debía reflexionar sobre lo que esas piedras significaban.
Wherever.

Tuesday, July 11, 2006

Caminata

En lontananza veía algunas láminas de zinc brillando entre las hojas de los árboles. No eran casas: eran los establos. Hacía años esta zona se había distinguido en la ganadería tropical. Si por momentos se encontraban trechos de carretera donde el viajante era golpeado por el aroma de los naranjos o de las palmeras en flor – pero también del agua encenegada o de las frutas descompuestas o de las hojas ardiendo-, igual había otros donde la boñiga de vaca golpeaba su rostro.
Faltaba mucho por recorrer. El zacate estrella se enredaba en los pies mientras los mosquitos negreaban el dorso de las manos y el cuello. En los árboles del lindero – palo mulato y zapote reventador- se posaban los gavilanes.
Arriba, el sol.

Wednesday, July 05, 2006

Hay que limpiar la elección

En las últimas horas han ocurrido los siguientes acontecimientos:
1) Se ha demostrado la falta de concordancia entre los resultados del PREP y los resultados oficiales tal y como se registraron en las actas y se mostraron en las casillas.

2) Se han encontrado divergencias entre los resultados electorales y el número de personas registradas en el padrón.

3) Se han excluido del cómputo múltiples actas que, o presentan inconsistencias pero son válidas o se encontraban encerradas dentro de los paquetes electorales.

Estos elementos bastan para desacreditar las manifestaciones de triunfo del candidato Felipe Calderón.

Sin embargo, existen otros elementos que, ante lo cerrado de la votación, deslegitiman este presunto triunfo:

1)Los desvíos de recursos de Secretarías de Estado a la campaña.
2)La abierta operación del S.N.T.E. y múltiples gobernadores priístas a favor del candidato de Acción Nacional desde el aparato de gobierno.
3)La manipulación de los trabajadores por parte de empresarios y la campaña negra de diversos organismos fachada del P.A.N.
Por todo lo anterior, estamos ante una operación –fallida- de manipulación mediática para asignar desde los medios lo que no se consiguió en las urnas.
Hay que limpiar la elección o exigir su nulidad.
Para mayor información:
http://www.senderodelpeje.blogspot.com/

Tuesday, June 27, 2006

Sobre un cierto tono de queja´últimamente adoptado en todos lados.

Si hay algo que en serio me molesta – y lo he dicho no una sino varias veces y sé que no dejaré de tener que decirlo- es la falta de fe. Falta de fe en uno mismo, falta de fe en la gente, en la historia y en el hombre. A toda la negra sucesión de homicidios, robos, traiciones y miserias que cualquiera puede hacer, se contrapone la sobrevivencia misma del hombre, los prodigios del arte y el pensamiento que ha podido levantar en medio de las fiebres recurrentes que surcan la faz de la tierra.
Tan fácil que es demeritar, tan fácil que es desesperarse. En estos momentos hay decenas de miles de personas sin luz, esperando el asalto de un ejército o temiendo las represalias a nombre de las víctimas. Y sin embargo, en medio de esa maraña todavía hay tiempo para algunos gestos de nobleza, de compasión y si, aunque suene anticuado, de amor.

¿Qué estará haciendo Ingrid Betancourt? ¿Qué es de los sindicalistas en Basora? ¿Qué será ver con hambre hacia las costas de las islas Canarias? ¿Cuántos sacrificios implica que un hijo cruce la frontera?
Y, sin embargo, o se tienen problemas o la monótona vida apesta. Aja.
Bastante cómodo.

Monday, June 19, 2006

Junio

He perdido el sentido de la escritura. O no. Se me antoja un cigarro. Algún puro tal vez. Estos días han sido de reencuentros. De ver como se va acumulando el tiempo. Algo me da ese pavor al tiempo. Tengo la mente llena de imágenes de barcos abandonados, parques herbosos, tumbas con las letras difuminadas por la intemperie. Igualmente recuerdo la batalla diaria por el olvido. Hermosas mujeres dirigiéndose a la plenitud y más allá.
El punto es que la escritura, la historia y el tiempo, son lineales, pero también curvos. Me recuerdan más al océano con sus corrientes y remolinos que a las gráficas y mapas que los representan.
Quisiera estar tendido en el pasto. Que me leyeras. O que tú estuvieras tendida en el pasto junto a mí.
Pero no va a ser hoy. Hoy estamos en el tiempo lineal, el tiempo del trabajo y los informes a la autoridad.
Por eso he perdido el sentido de la escritura.

Saturday, June 10, 2006

Retomando

Últimamente el trabajo me satura. Y aunque he estado saliendo, es para cumplir compromisos previos. Pero prometo nuevas entradas, mejores que las anteriores. Quizá sólo más concretas.
Para todo hay tiempo en este tiempo de círculos concéntricos y discontinuidades.

Friday, May 05, 2006

Para leer

En estos días conoci la obra de dos escritoras diametralmente distintas. Más que de sus novelas me fije en los cuentos, obviamente mucho más manejables.
Angelina Muñiz Huberman es una académica mexicana de origen hispano-judio que escribe remitiéndose a sus raíces culturales y produciendo refinados juegos intertextuales. Borges, los clásicos griegos, el siglo de Oro español, las Sagradas Escrituras se convierten en puntales de su literatura. Ahora bien, no sé en que medida criticar el hecho de que después del goce de la lectura, se me antojaba tomar los textos cuyos guiños reconocia y releerlos. En cambio, para un lector sin tantas referencias literarias -uy si, cómo si no fuera abogado su servidor- los cuentos resultan deslumbrantes. Muy buena. De ella hay como una docena de libros. Al parecer lo mejor de ella es su novela y según los que saben Areusa en el concierto que, creo, esta en Alfaguara y me recomendaron ampliamente.

Sin embargo, a mi me gusta más otro tipo de cuentistas.
¿Cuales?
Aquellas que al escribir no dan su árbol genealógico literario, donde las influencias e influjos han sido previamente absorbidos por el estilo personal y las refereencias literarias no resultan tan evidentes. Tambien me gusta que el entramado referencial, aquel que se apoya en lo exterior al texto, se encuentre perfectamente incorporado a la trama del cuento, reformulado, obedeciendo el sentido del texto. Por todo esto, me siento más cercano a los cuentos de Beatriz Espejo.
Su libro Cuentos escogidos fue publicado por el Fondo de Cultura Económica. Sus personajes mejor logrados son femeninos y todas sus historias son resultado de un profundo trabajo a nivel del lenguaje. Ni modo, este libro si tienen que leerlo.
Luego me extenderé respecto a este libro estimulante.

Wednesday, April 26, 2006

Saldos

Mis lentes ya no me sirven y me arden los ojos. El pantalón y la camisa que llevo puestos se deshilachan impunemente. Tengo una investigación en curso y un curso del que investigo como terminarlo. Libros y más libros. No fui a Veracruz a pasearme sobre la arena. No fui a venerar la cantera rosa de la Catedral de Zacatecas, ni a las selvas de mis abuelos paternos. En cambio, fui a casa de los maternos y me la pasé tosiendo en las noches y durmiendo de dia, mojado en sudor.
Tomo el lapiz y me extravió, pienso en la mujer más extraña e interesante, la más querida y se vuelve la más lejana, aquella a la que sólo debo dejar ir esperando encontrarla.
En fin, valiente viajero este. Tendre que trabajar un rato en cosas que no entiendo o pedir prestamos a los viandantes. Mis relatos son solo memoria y mis memorias parecen registro civil.
Y yo que me creía inteligente.
Hasta perdí en el ajedrez.
Ni modo.
Vuelta a empezar.

Saturday, April 22, 2006

Toma de posición

Apenas hice una crítica muy fuerte a una novela de éxito comercial. En realidad, a la falta de un objetivo, a la reiterada decapitación de sentidos sin proponer algo nuevo, así sea implícitamente, a contraluz, de una manera sesgada o secreta.
Mentira que no haya fin. Mentira que no haya esperanza.
Recuerdo el tetrafarmakon como lo asentó Paul Nizan en uno de sus libros sobre el materialismo de la antigüedad (más o menos):

Nada hay que temer en los dioses.
Nada hay que temer en la muerte.
El dolor puede ser soportado.
La felicidad se puede obtener en este mundo.

Y en tal caso, aunque me equivoque, aunque me extravié, no renuncio a esta felicidad humana, terrena, imperfecta, la única realmente existente.

Y eso te incluye, pequeña gran lectora.

Pasmo al amanecer

Tengo la mente en blanco. De nuevo, se me escapa el sentido de lo que sucede. La araña cae en su trampa.
¿Y?
Siempre pasan cosas así. La vida es un viaje y en todo viaje los autos se atascan, las señales se cruzan, llegan tormentas que arrancan las carreteras. Algo bueno debe sacarse de estar a la vera del camino en lo que se piensa la ruta.

Debería quedarme callado. Tengo una enorme necesidad de expresarme, pero no tengo las palabras. Imagino algún emblema quimérico del que no se pudiera precisar que animales exactamente lo componen. Igual este emblema sería mágico y veríamos la sangre del pequeño animal circular por todas sus venas y luego volver a perderse en su piel multicolor. Incomprensible, pero atractivo, a veces causante de repulsión.
Y tener que definirlo.

¿Cómo se pueden cometer errores tan garrafales? ¿Cómo se puede uno extraviar en lo transparente?

Wednesday, April 12, 2006

La noche es el mar

Amanece. La ciudad esta vacía de estudiantes desde la semana pasada. En el centro, los camiones con extranjeros llegan y llegan. Más que tranquilidad, hay una búsqueda de reposo, como si la realidad fuera el sol a plomo y los patios interiores – una mezcla de mosaicos, macetones, escaleras y habitaciones- el único refugio posible.

Cuando llega la tarde, comienza de nuevo el movimiento. En medio de todo esto, sorprendiendo como cuando desde la cubierta de un barco se ve saltar un pez en la superficie del mar, aparecen una y otra y otra vez, mujeres hermosas. Vientres, caderas, cabelleras. Luces que fulguran unos instantes y se pierden en la maraña de cuerpos, de compromisos, de historias cotidianas.

Para mí, el día esta asociado a la vacuidad, a la transparencia. De acuerdo, veo más, pero mi vista se cansa. El tiempo es como el agua de un torrente, demasiado rápida, apenas con remansos amenazados a cada momento.
En cambio, la noche es el río maduro, mejor aún, el estuario. Se ve, pero es mejor palpar, sentir, saborear. Sentidos secretos se activan y entre la luminosidad que revela unas cosas y otras no, el sonido lo mismo se amortigua que se solidifica o se acelera. La noche cambia y te cambia en series inesperadas. Entonces el ser se manifiesta como misterio: bien vista, la noche es el mar.

Sunday, April 09, 2006

Concentración

El problema es no dejar que el futuro o el pasado proyecten sombras sobre el presente. El rememorar o el proyectar es para otro momento. Cuando se actua hay que ver, minuto a minuto, que esta pasando. Entregarse al instante. Leerlo y seguirlo.
No más.

Pausa y continuamos.

A veces me siento como si me hubiera arrasado un temporal. Un árbol tendido sobre la costa. Sí, a la mayoría le parezco demasiado emocional. Como que el sabor a barro en la boca y el espíritu macerado son cosa de todos los días.
Pero está bien. No tarda en pasar. Ya lo he visto. Lo mismo que con el temporal. Llega el tifón o el huracán y al día siguiente, en medio de la desolación, alguien empieza a limpiar una cesta o a acariciar al perro.

¿En serio siento tristeza? Es como estar desnudo, o quizá más bien tendido, el cuerpo sin fuerza, sin alma pero no muerto. Estos son tus ojos que no has cuidado, fíjate como tus abusos han pronunciado la curva del abdomen, ¿de veras le apuestas a esa rodilla con la que paraste un golpe? Luego de un rato – en el que igual, entre tus vísceras miras tu historia, tus miedos y las manchas del uso- empiezas a sentir simpatía por ti mismo.

En algún lugar, Hemingway decía que la vida esta llena de cosas jodidamente buenas. Hemingway es de momento mi bastón para caminar, pero ya me hace gracia recorrer caminos.

Si. Todo va bien.

Sunday, April 02, 2006

Luego de la marcha

Para muchos, el momento político actual en Puebla se encuentra detenido. El gobernador continúa en su puesto, la segunda megamarcha resultó un ejercicio desangelado en comparación con la previa, aunque todavía importante.
Es necesario ver las cosas en perspectiva: la inminencia de las elecciones dificulta la acción conjunta de los aparatos partidarios y, a la vez, éstas se convierten en el espacio privilegiado para que se exprese una ciudadanía que no esta acostumbrada a movilizarse para influir en el ámbito político. Sin embargo, la acción empieza a sobrepasar el golpeteo en contra de una persona y se convierte en una evaluación total del sistema. Y es aquí donde la crisis actual expresa su originalidad: el priismo ha perdido su capacidad de replicarse. Ya no es una opción de gobierno a mediano plazo. En medio del páramo en que se convierte la vida política local se abren espacios para nuevos actores que apenas se gestan. Y es por la necesidad de crear un sustento ciudadano a la acción de estos nuevos actores, por la necesidad de incrementar la calidad y la extensión de los circuitos ciudadanos de discusión de ideas y participación que debe continuarse tocando el tema.
El próximo 5 se presenta el libro de Lydia Cacho en Puebla. Este evento, más allá de su importancia concreta, forma parte de la lenta construcción de un sentido ciudadano moderno en el Estado. Repito, debe seguirse tocando el tema.

Monday, March 27, 2006

Una llamada

Anoche alguién que me quiere me habló por teléfono. Quería leerme el prólogo que hace Ray Bradbury a una de sus obras.
No referiré aquí ni la obra ni su contenido. Más bien la alegría de que alguién más tenga fe en lo que uno hace. Mientras leía, tomaba nota del sentido de lo que me leía, pero tambien del tono de su voz y del entramado de circunstancias, eventos y situaciones que hacían posible esa comunión.
Era de noche -muy noche- no había luna y tenía la luz apagada. Por la cortina veía un cielo abierto azuloso y nubes rojizas. Cerraba los ojos y no escuchaba autómoviles como casi siempre. Su lectura no era una lectura monótona o escolar. Le daba el énfasis y las pausas necesarias, pero también se notaba que deseaba compartirme ese texto, como si de ello dependiera mi futuro. Hasta aquí. Guardo silencio. Escucho el eco de tu voz, lectora máxima.
Gracias.

Wednesday, March 22, 2006

¿El viaje se ha cancelado?

En lugar de palmeras ficticias o gigantescos insectos reales, me encuentro encerrado entre papeles, libros y más libros. El papel, de vez en vez, deja de registrar mis apuntes y en él trazó dibujos de corte fantástico.
De cuando en cuando me asaltan imágenes. Si leo sobre Martí, vuelvo a mi memoria de Graham Greene, ahora en Cuba. Y Graham me remite a Hemingway. Y Hemingway a la caña verde y sus floraciones como plumeros.
Nunca he pisado Cuba. Imagino edificios largos y de fachada blanca como los del puerto de Veracruz. Y pienso en rostros negros y cabellos rizados. Y recuerdo una caminata nocturna por el puerto, sabor a sal y sospecha de brujería incluido.
En casa de mi abuelo había butaques. Eran una especie de bastidores de madera entre los que se extendía cuero de venado. Servían para sentarse. En la pared había cuernos de venado y temazate para colgar los sombreros. Cuero y cuernos eran del mismo venado, muerto en tiempos del bisabuelo. En el tapanco, húmedo, polvoso, repleto de hongos, se guardaban los libros. No me creo tan lejos de ellos. Mis abuelos y mis padres son una extraña mezcla de estabilidad y errancia. Parecen no haberse movido nunca. Sólo parecen.

Wednesday, March 15, 2006

Agua

Miro a través de la persiana. En la calle llueve copiosamente. El olor a tierra mojada lo inunda todo, abre los poros. Libera.
Meses más tarde, la situación es la inversa: la tierra reseca llega a mí como polvo. El asfalto se ha convertido en un ardiente mar muerto sobre el que se pierden espectros bañados en sudor.
Me dan ganas de beber. Sirvo el agua y empiezo a recordar mensajes que aparecían en las pantallas que llevan los autobuses: fuentes, retretes, grifos secos. Igualmente pienso en las ruinas de una población que me tocó ver después de una inundación: el agua había corrido a través del poblado y había partido los suelos, arrastrado el concreto, reducido todo a un montón de escombros entre los que hurgaban las gaviotas.
Luego tuve entre mis manos una tarjeta sobre le Foro Internacional del Agua. Todavía recuerdo las noches en que no podía dormir por el olor nauseabundo de un río próximo a mi casa. Un conocido, me platicaba como se bañaba en su infancia en otro río próximo y esperaban en un juego peligroso el llegar de la ríada.
Ahora no hay nada, salvo venenos más tóxicos que cualquier compuesto natural.
El calor sigue. El asfalto baila bajo el efecto del calor. Y nada pasa.

Tuesday, March 14, 2006

Silvia Molina

Silvia Molina es una mujer que piensa cuidadosamente antes de contestar una pregunta. Conforme va enhebrando pasajes de su vida, sus expectativas, las condiciones que poco a poco la convirtieron en una narradora reconocida, uno puede ver que tiene una tremenda consciencia respecto a la importancia del orden al momento de narrar una historia.
Dos elementos biográficos definitivamente inciden en las líneas generales de su obra: de un lado, el no haber conocido a su padre, mismo que sin embargo le legó un modelo de conducta y ejemplo intelectual verdaderamente sólido. Por el otro, su dislexia, misma que, considero, fue la clave para ese otro sentido que muestra al estructurar sus narraciones.
Lo que pasa con la obra de Molina – por lo menos en El amor que me juraste, pero parece que también en La mañana debe seguir gris­- es que aparentemente no pasa gran cosa. “Una novela sin aspavientos” la denominó el Mtro. Felipe Garrido. Sin embargo, detrás de esa sobriedad, hay mucho de autocontención y, en un medio que suele ahogarse en la grandilocuencia o lo extravagante, siempre es algo que se agradece.

Friday, March 10, 2006

Regreso a C.U.

Esta semana regrese a la UNAM. Aunque le tengo mucho cariño a cada una de mis universidades, la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM tiene un particular valor para mí. El primer día de clases, un lunes, fue un continuo maravillarme: la gente, el ambiente, las dimensiones. Por ese entonces deambulaban mucho por ahí Héctor Azar y Luís Villoro. Ahí también conocí el placer de una clase que es igualmente gozada por quien la da. Los primeros fascinadores fueron Samuel Gordon, Maria Andueza, en particular, Lourdes Penella y Beatriz Arias.
Y luego estaban los compañeros, tantos, tan variados, tan inteligentes. Alejandra Ramírez Tauffer y su dulzura. Alejandro Zapata, que recibió una beca para estudiar en Nueva York, Karín García, ahora en CONACULTA y preocupada por el budismo. ¿Y donde dejo a Manuel Cuautle, a Sinuhé, al compañero de Morelos que llegaba con sus violetas de vivero?
Ahora me encuentro tomando un curso sobre narradoras contemporáneas en ese mismo espacio. Esos años fueron el empezar a construirme un futuro a mi gusto. Casi todos mis amigos tenían ese rasgo: venían de otra disciplina, forzados a aceptar cual era nuestra vocación o dejarse morir de tristeza. Vino luego la huelga del 99 y el viento nos disperso.
Se siente supremo volver a caminar rápidamente entre esos pasillos al anochecer.